DLSS 4.5 al descubierto: calidad extrema, pero no para todas las RTX

NVIDIA ha presentado oficialmente DLSS 4.5, la última evolución de su tecnología de reescalado por inteligencia artificial que promete revolucionar la calidad visual en los videojuegos. Sin embargo, las primeras pruebas revelan un patrón claro: mientras las tarjetas más modernas apenas sufren penalizaciones, las generaciones anteriores pagan un precio significativo en rendimiento.


Puntos clave

  • Mejora visual notable: Reducción de ghosting, shimmering y artefactos
  • Impacto diferenciado: RTX 50/40 pierden 2-3%, RTX 20/30 hasta 24%
  • Causa principal: Falta de aceleración FP8 en hardware antiguo
  • Consumo de VRAM: Casi el doble en tarjetas más viejas
  • Recomendación NVIDIA: Usar DLSS 4 en RTX 20/30 para mejor equilibrio

Tabla de contenidos


Introducción: La evolución del DLSS

DLSS 4.5 representa el mayor salto cualitativo en la tecnología de reescalado por IA de NVIDIA desde su introducción. Basado en un modelo Transformer de segunda generación, esta actualización utiliza cinco veces más potencia computacional que su predecesor, entrenado con un conjunto de datos significativamente ampliado.

La mejora visual es indiscutible: bordes más definidos, iluminación más precisa, reducción drástica de artefactos como ghosting y shimmering, y mayor estabilidad temporal. Sin embargo, esta superioridad tiene un coste que varía dramáticamente según la generación de tu tarjeta gráfica.


Transformer de segunda generación

El corazón de DLSS 4.5 es su nuevo modelo Transformer, que opera directamente en espacio lineal en lugar del espacio logarítmico utilizado anteriormente. Esto permite acumular la iluminación con precisión física, preservando el rango completo de color y detalles en escenas de alto contraste.

Según Jacob Freeman, experto en DLSS de NVIDIA, este modelo es cinco veces más intensivo computacionalmente. La diferencia clave radica en cómo las distintas generaciones de hardware pueden manejar esta carga adicional.


Impacto en el rendimiento por generación

RTX 50 y RTX 40: Penalización mínima

Las tarjetas más modernas apenas notan la diferencia. En una RTX 5090 ejecutando Cyberpunk 2077 a 4K Ultra con DLSS Performance, el cambio del Preset K al M representa apenas un 5% de pérdida de FPS (de 176 a 167 FPS). NVIDIA confirma que el impacto en estas series es de solo 2-3%.

RTX 30: Caída significativa

La situación cambia radicalmente en tarjetas Ampere. Una RTX 3080 Ti en las mismas condiciones sufre una penalización del 24%, pasando de 42 a 32 FPS. A resoluciones más bajas como 1440p, la pérdida se mantiene en torno al 14-20%.

RTX 20: Resultados contraproducentes

Las tarjetas Turing son las más afectadas. Una RTX 2060 puede llegar a rendir peor que el renderizado nativo, con caídas de hasta el 7% respecto al TAA. En algunos casos, el Preset M ofrece peor rendimiento que no usar DLSS.


FP8: La clave de la eficiencia

La diferencia fundamental entre generaciones radica en la aceleración por hardware de precisión FP8, disponible exclusivamente en las RTX 40 y RTX 50. Esta tecnología permite duplicar el rendimiento de inferencia, compensando la mayor complejidad del nuevo modelo.

Las RTX 20 y 30, al carecer de esta capacidad, deben procesar los cálculos FP8 mediante software, lo que consume significativamente más recursos y explica las grandes diferencias de rendimiento.


Presets y recomendaciones por GPU

Preset K (DLSS 4.0)

  • Recomendado para: RTX 20 y RTX 30
  • Modos: DLAA, Quality, Balanced
  • Ventaja: Menor sobrecarga computacional

Preset M (DLSS 4.5)

  • Recomendado para: RTX 40 y RTX 50
  • Modos: Performance
  • Ventaja: Máxima calidad visual con impacto mínimo

Preset L (DLSS 4.5)

  • Recomendado para: RTX 50 en Ultra Performance 4K
  • Modos: Ultra Performance
  • Advertencia: Evitar en hardware antiguo

NVIDIA recomienda específicamente que los usuarios de RTX 20 y 30 se mantengan en los presets J y K para obtener el mejor equilibrio entre calidad y rendimiento.


Conclusión: ¿Vale la pena actualizar?

DLSS 4.5 representa un avance significativo en calidad visual, pero su adopción debe ser estratégica según tu hardware:

Para propietarios de RTX 50 y RTX 40: La actualización es casi obligatoria. La mejora visual es notable y el impacto en rendimiento es mínimo. El Preset M ofrece la mejor relación calidad-rendimiento.

Para propietarios de RTX 30: La decisión depende de tu margen de FPS. Si tienes rendimiento de sobra, puedes probar el Preset M, pero prepárate para pérdidas del 15-24%. Para la mayoría, el Preset K sigue siendo la opción más equilibrada.

Para propietarios de RTX 20: Mejor mantener DLSS 4.0. Las penalizaciones son demasiado significativas y en muchos casos contraproducentes. La mejora visual no justifica la pérdida de fluidez.

DLSS 4.5 confirma una tendencia en la industria: las tecnologías más avanzadas requieren hardware moderno para funcionar óptimamente. Mientras NVIDIA continúa innovando, los usuarios de generaciones anteriores deben evaluar cuidadosamente si las mejoras visuales justifican el coste en rendimiento.

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